¡Escúchanos!
Noticias EMBAJADA DE NUNCA JAMÁS / 20 de enero, 2008.
Los accidentes de los niños  

accidentesLos accidentes infantiles se han convertido en una importante fuente de preocupación, pues han tenido un aumento importante.

Las estadísticas ofrecen algunas cifras estremecedoras; durante los últimos años los niños mexicanos han padecido cerca de medio millón de accidentes, algunos de ellos con consecuencias mortales. La situación no muestra señales de mejorar y lo más doloroso de todo es que la mayoría de estos percances se pudieron haber evitado.

Accidentes ocurridos con mayor frecuencia

Los incidentes cuyo desenlace es con mayor frecuencia la muerte son los accidentes de tráfico, ya sea como consecuencia de atropellos o de colisión, le siguen las asfixias, ya sea bajo el agua o producidas por objetos diversos (elementos de  tamaño pequeño los cuales son tragados, bolsas de plástico, cordones en el cuello).

El tercer puesto en el trágico ranking lo ocupan las caídas, particularmente desde ventanas o terrazas desprotegidas, así como desde los árboles.

En cuanto a su frecuencia, los enemigos más frecuentes de los niños son las caídas, causa del 40% de los accidentes. En segundo lugar, con un 10% de casos, aparecen las intoxicaciones, en particular las derivadas de productos de limpieza y medicamentos. Este oscuro panorama podría ser menos deprimente si se ponen en práctica algunas medidas preventivas.

Las estadísticas también demuestran que es en sus casas donde, niños de hasta cuatro años de edad, sufren accidentes en mayor medida; los más frecuentes son las caídas, los golpes, cortes, quemaduras y ahogamientos. En la actualidad, los niños crecen rodeados de fuentes de peligro que hace unas décadas no existían (aparatos eléctricos, automóviles, etcétera.) y con frecuencia pasan muchos ratos solos o con escasa vigilancia.


A partir de los cuatro años, los niños sufren la mayor parte de los accidentes en la calle o en la escuela, estos suelen producirse durante los juegos, las prácticas de deporte y en el tráfico, pero, la inmensa mayoría de los accidentes infantiles se pueden prevenir. Por ello los padres y educadores tienen un papel primordial en ello.