Fuente: www.NFL.com
Febrero 04, 2008
GLENDALE, Arizona - Un gran juego ha llegado a su fin, con una conclusión dramática los Gigantes de Nueva York sorprendieron a todos al coronarse campeones del Súper Bowl XLII derrotando por 17 a 14 a los Patriotas de Nueva Inglaterra, los cuales perdieron por primera vez en la temporada.
Manning se consagró:
El último periodo comenzó trepidante. Eli Manning completó con su ala cerrada Kevin Boss para 45 yardas y los fanáticos de New York se pusieron locos de emoción; en una tercera oportunidad Manning completó con Steve Smith para conservar la marcha, finalmente él puso adelante a los Gigantes 10 a 7 con pase a David Tyree de 5 yardas.
Los Gigantes pararon a los Patriotas en la siguiente serie ofensiva, a pesar de un pase de Tom Brady a Randy Moss de 17 yardas, fue la segunda atrapada de Moss en el partido. La décima atrapada de Wess Welker vino a la mitad del 4to cuarto, ha sido la principal arma ofensiva de Brady.
Pero como nos tienen acostumbrado, los Patriotas vinieron de atrás, en una marcha típica de New England. Brady completó 8 de 11 para 71 yardas, culminando la serie con un pase de 6 yardas a Randy Moss, el cual les dio la ventaja de 14 a 10 faltando 2:42 en el reloj.
En la última marcha, Brandon Jacobs corrió una yarda, en una cuarta oportunidad y la misma distancia por avanzar para mantener vivas las esperanzas de New York, pero la jugada más increíble se dio en tercera y cinco, cuando Eli Manning como auténtico mago escapó de toda la presión de los Patriotas y completó, tras hacer una gran atrapada, con David Tyree para 32 yardas y poner el ovoide en la yarda 24 del campo rival. Tres jugadas después Manning completó con Steve Smith para conseguir otra primera oportunidad.
La siguiente jugada quedará en la memoria de la NFL, el menor de los Manning completó con su mejor receptor Plaxico Burress para 13 yardas en la zona de anotación para darle la ventaja definitiva a los que eran considerados no favoritos al inicio del partido.
Durante la presentación de los equipos, los más aplaudidos fueron los segundos en salir, los campeones de la Conferencia Americana, los Patriotas de Nueva Inglaterra. Una de las grandes ovaciones se la llevó Jodi Sparks, quien interpretó de manera impecable y con mucho sentimiento el Himno Nacional de los Estados Unidos.
En honor al legendario coach de los 49es de San Francisco, Bill Walsh fallecido antes de esta temporada, sus hijos Craig y Elizabeth además de tres de sus jugadores Ronnie Lott, Jerry Rice y Steve Young realizaron el volado previo al juego, ganado por los Gigantes.
En la primera serie ofensiva, los Gigantes movieron efectivamente el ovoide con Eli Manning completando 5 de 7 pases y en 9:59 minutos lograron convertir un gol de campo de 32 yardas para darle la ventaja a los neoyorquinos, sin embargo, los Patriotas vinieron de atrás y con una de sus series características llevaron el ovoide hasta la yarda 1 del campo rival, tras una interferencia de Antonio Pierce a Benjamin Watson.
En la primera jugada del segundo cuarto, el corredor Laurence Maroney llevó el balón por tierra para la anotación que puso los cartones 7 a 3.
El primer error del partido fue de quien no había cometido errores en la postemporada, Eli Manning aunque no se le debe cargar la culpa por el balón perdido, ya que fue interceptado por Ellis Hobbs, tras un rebote de manos del receptor Steve Smith, cuando enfrentaba una tercera oportunidad y 5 en la yarda 14 de los Patriotas. Aunque al final estos no pudieron capitalizar la pifia de los neoyorquinos.
Un hecho histórico ocurrió en el Súper Bowl, tras una serie errática de los Gigantes, el pateador de despeje de New York, Jeff Feagles hizo su debut en el Súper Domingo, y se convirtió en el jugador más veterano que haya participado en un juego de esta índole, con 41 años de edad.
Cuando parecía que Nueva Inglaterra se escaparía en el marcador, la defensiva de los Gigantes intervino con dos capturas consecutivas sobre el quarterback Tom Brady, encendiendo a la afición de los que visten de blanco.
Los Gigantes volvieron a acercarse a la zona de anotación, sin embargo, un fumble y un castigo los retrasó a la yarda 39, terminando con las esperanzas de retomar la ventaja en el marcador. En su última ofensiva, Brady perdió el balón sobre su propia yarda 49 al ser derribado por Jason Tuck y Osi Umenyiora recuperó el fumble con 22 segundos en la primera mitad.
Los Gigantes no pudieron anotar en dos jugadas y terminó la primera mitad con un pase al estilo “Ave María”, el cual no pudo ser completado en la zona de anotación.
El tercer cuarto comenzó lleno de emociones, pues cuando los Gigantes ya habían detenido a los Patriotas en la primera serie ofensiva, cometieron el error de tener 12 jugadores dentro del emparrillado y regalaron un primero y 10, sin embargo, Michael Strahan logró capturar a Tom Brady, propiciando una cuarta oportunidad en la yarda 31. Los Patriotas se la jugaron y no consiguieron concretar, y devolvieron el ovoide a los Gigantes. El cuarto se fue sin trascendencia con las dos ofensivas cometiendo muchos errores.
Éste se convirtió en el segundo Súper Bowl con menos puntos anotados luego de tres cuartos con sólo diez. En la edición IX, sólo se habían anotado nueve unidades, cuando los Acereros de Pittsburg vencían 9-0 a los Vikingos de Minnesota. 