Traté de conseguir boletos para el aniversario de la Arena México, de todas las formas posibles, con el maestro de los tickets, en la taquilla, en el teléfono de compras del CMLL; hasta con los revendedores fui a parar y ni así lo logré.
Esto (y las diversas apariciones de luchadores en otros lugares que no sean el encordado) me hace pensar que la lucha está de regreso, que es cuestión de tiempo para ver la pasión y desenfreno de los duelos de antaño. El Cavernario mordiendo la frente del Tarzán López hasta arrancarle un pedazo de piel y escupírselo a la gente, El Santo y El Maestro (como se llamará de ahora en adelante Blue Demon) pegándose hasta con las cubetas en la México Catedral; Aníbal volando, Canek cargando en press militar a algún oponente y haciendo concursitos de fuerza con Mil Máscaras… ¡¡¡¡AUUUUU!!!!
Pero de repente, me dí cuenta de que esas cosas no estaban pasando, las cosas ahora son diferentes ay que un flaco mal nutrido llamado Místico se ha convertido en un ídolo, las masas lo adoran y lo siguen ciegamente, también el Hijo del Perro Aguayo (El Sr. Don Pedro, que si bien no sabía luchar se rajaba la jefa con el que le pusieran en frente), es ahora el “rudo” sensación y se ha juntado con otros cuatro gordos que en primer lugar deberían ir al peluquero y en segundo a unas clases de lucha (ahí en el mismo CMLL con otro grande, Daniel López “El Satánico”) ¡Por el amor de Dios! ¡NI MÁSCARA TIENEN!
Y así podemos seguir con el Dr. Wagner (su Sr. padre un luchador magnífico) el cual mueve más el trasero que las edecanes, las cuales anuncian las caídas en la pista (que lleva al ring sagrado de la México Catedral) es ahora el nuevo destructor de luchadores.
“Muy mal, muy mal.”
No sé si la culpa sea de las empresas involucradas, de cuestiones de publicidad o de la misma gente que va a las arenas a soportar esas fregaderas (para no decirle a la amada audiencia otra palabrota); por lo menos hay luchadores que siguen sacando la casta por el buen luchar, por dar espectáculo a ras de lona, por jugarse la vida en saltos realmente espectaculares (A Valiente… mis respetos), y los cuales nunca dejarán que la buena lucha se ensucie con todo lo que rodea a este tan pero tan bonito deporte, en el que México puede decir que es el mejor país, en el mundo, para practicarlo y ejercerlo (Créanme no hay muchas oportunidades para decir esto).
Vayan a ver las funciones de lucha libre, lean en las revistas especializadas la historia de la lucha libre en el mundo y escuchen el mejor reporte en el NMLL para que aprendan a respetar, admirar y amar este deporte como nosotros.